El Gong Fu Cha

Introducción:

Gōng Fu Chá 功夫茶 significa, literalmente, preparar té con destreza. Gōng fu o Kung Fu hace referencia a una tarea que requiere amor y esmero, paciencia y dedicación.

El Gōng Fu Chá es una ceremonia originaria del sur de China en los tiempos de la dinastía Sòng 宋 (s. X-XIII). Aunque la mayoría de los chinos reconocen el Gōng Fu Chá como parte de su propia cultura, aquellos que realmente saben realizarlo son más bien pocos.

A diferencia del Cha No Yu 茶の湯 japonés, se trata de una fórmula esencialmente práctica. Desprovisto de tanto simbolismo, se centra en controlar todas las variables para conseguir el mejor sabor del máximo número de infusiones posible, sacando así lo mejor de cada té.

Aun así, el Gōng Fu Chá está cargado de significado. Durante el ritual nos trasladamos a un espacio y a un tiempo diferente de aquel de la cotidianeidad en que vivimos; se trata de disfrutar lo pequeño de la vida y hallar su grandeza, de encontrar perfección en la sencillez de una taza de té.

En China, el Gōng Fu Chá se ha elevado a la categoría de arte, y sólo una persona con años de estudios y experiencia puede ser considerada un maestro del té (o de cualquier otra disciplina). Por tanto, es importante que mantengamos esto en mente, teniendo en cuenta que, al menos por el momento, sólo podemos aspirar a emular pobremente la realización de este arte.

 

Utensilios necesarios:

Vamos a ver ahora qué utensilios son necesarios para el Gōng Fu Chá. Queremos hacer aquí una diferencia entre el Gōng Fu Chá como ceremonia y el Gōng Fu Chá como “estilo” de infusión. En la ceremonia tradicional se utilizan todos los utensilios que vamos a detallar a continuación. Sin embargo, para preparar el té al estilo Gong Fu, no son necesarios todos ellos, y en su defecto algunos pueden ser sustituidos por otros similares y más convencionales. Intentaremos explicarlo claramente para que el lector pueda, al mismo tiempo, entender la ceremonia tradicional y ser capaz de preparar el té al estilo Gōng Fu sin tanta parafernalia.

- : Es obvio, pero merece la pena destacar que en el Gōng Fu Chá es especialmente importante la calidad del té. Éste puede ser de hoja suelta o bien prensada en forma de ladrillo o torta, en cuyo caso tendríamos que desgajar un trozo. Es importante que haya una parte de trozos pequeñitos y otra de trozos grandes para proporcionar una infusión regular, ya que los trozos pequeños liberan su sabor antes, y a los grandes les cuesta más tiempo. Si se trata de té en torta no se debe echar un trozo muy grande, sino desgranarlo un poco con un cuchillo de té.

Romper una torta de Pu Erh - El Gong Fu Cha

Para usar un té prensado en torta, buscar en el lateral una zona en la que esté menos compacto y desgajar un trozo con ayuda de un cuchillo de té.

- Tetera (茶壶 cháhú) y tazas: Se puede utilizar un gàiwǎn 盖碗, o bien una tetera de arcilla púrpura de Yíxìng 宜兴 debidamente acondicionada para preparar el tipo de té que elijamos.

Gaiwan y gongbei - El Gong Fu Cha

Gàiwǎn 盖碗 y gōng dào bēi 公道杯.

- Bandeja o mesa de té (茶船 chá chuán): Es una bandeja de bambú con una rejilla y un pequeño cajón debajo, donde se recoge el líquido que desechamos. Éste es otro de los elementos menos comunes. Si no disponemos de una bandeja de té propiamente dicha, nos bastaría con un cuenco u otro recipiente donde ir vertiendo el agua que no usamos, y una bandeja normal para poner debajo de todo el instrumental y no mojar la mesa.

Chachuan - El Gong Fu Cha

Utensilios sobre una bandeja de té (茶船 chá chuán).

Mesa de te - El Gong Fu Cha

Mesa de té, con el chá chuán 茶船 integrado en ella.

- Una jarrita pequeña o gōng dào bēi 公道杯: El gōng dào bēi o gōngbēi es un recipiente al que trasladaremos el líquido de la infusión desde la tetera antes de servirlo en las tazas. Cumple una triple función:

  • Separar la hoja del líquido, poniendo un límite al tiempo de infusión e impidiendo así que el té se cueza. En el caso de utilizar una tetera con filtro, simplemente retiraríamos el filtro con la hoja fuera de la tetera, y prescindiríamos del gōngbēi.
  • Hace que la infusión de cada taza luzca exactamente igual: Si sirviéramos el té de la tetera directamente a las tazas, la segunda taza tendría una infusión más fuerte que la primera, ya que, mientras se sirve una taza, las hojas se siguen cociendo en la tetera. Esto puede resultar sorprendente, pero al utilizar en el Gōng Fu Chá unos tiempos de infusión de sólo unos pocos segundos, la diferencia entre una taza y otra es notable, a simple vista, en el color. Al trasladar la infusión al gōngbēi, y de ahí servir las tazas, todas las tazas lucirán igual.
  • Por último, reduce ligeramente la temperatura del té, de manera que cuando se sirve en la taza, la infusión está a una temperatura adecuada para beber.

Gong Bei - El Gong Fu Cha

Jarritas comunes que pueden usarse como gōngbēi.

Tazas con infusion - El Gong Fu Cha

 

Tazas servidas directamente de la tetera con la hoja dentro. La de la derecha se ha servido primero; la de la izquierda se ha servido después y se ve en el color que la infusión es más fuerte.

Tazas y gongbei - El Gong Fu Cha

Tazas servidas del gōngbēi. La infusión es exactamente igual en las dos.

- Filtro (濾茶器 lǜ chá qì): Un pequeño filtro o un colador muy fino para que no caigan trocitos de hojas en nuestra infusión.

- Punzón/cuchillo de té (茶點刀 chá diǎn dāo), sólo si usamos té prensado.

- Pinzas de bambú: Se utilizan para maniobrar con los utensilios sin tocarlos con las manos, tanto para preservar la higiene como para no quemarnos, ya que utilizaremos agua muy caliente.

Utensilios - El Gong Fu Cha

Cuchillo de té, cuchara, pinzas de bambú, filtro y paño de algodón.

- Agua caliente: Podemos usar un hervidor eléctrico o bien calentar el agua en una cazuela y reservarla en un termo para que conserve la temperatura. El Gōng Fu Chá utiliza unos tiempos de infusión diferentes a los occidentales. La calidad del agua también es importante para hacer un buen té; usa un agua buena y recuerda el dicho chino: “el agua hervida tres veces es agua muerta”. Quiere decir que, al hervir varias veces la misma agua, ésta pierde oxígeno y no extrae todo el sabor del té.

- Paño de algodón: Para secar los utensilios al final de la ceremonia.

 

Antes de empezar a preparar el té:

Lo primero de todo, debemos prestar atención a la higiene en la manera de servir el té. Además de para calentar los utensilios, verter agua hirviendo sobre ellos sirve al propósito de esterilizarlos. Las pinzas nos ayudarán a vaciar el agua caliente de las tazas sin quemarnos los dedos, pero también nos aseguran pulcritud. Esto es un gesto de consideración hacia la persona a la que estamos ofreciendo el té.

Antes de empezar debemos disponer los utensilios de manera organizada, de modo que los vayamos a encontrar allí donde esperamos encontrarlos, permitiéndonos un desempeño ágil en nuestra tarea.

No hay que olvidar tampoco que se trata de un arte; por lo tanto, además de poner todo lo mejor de nosotros en la tarea que estamos realizando, debemos esforzarnos por mantener una actitud de silencio y respeto.

 

Proceso:

Una vez tengamos todos los útiles a mano y bien organizados, podemos comenzar con el Gōng Fu Chá.

Todos los pasos se realizan sobre la bandeja de bambú, de manera que el agua sobrante es recogida por el cajón que hay debajo.

Vamos allá:

1. Calentamos el agua a la temperatura adecuada. Mientras, preparamos la hoja con la que vayamos a hacer el té. Si vamos a utilizar té prensado en torta o en ladrillo, romperemos unos trozos y dejaremos la hoja un poco suelta. Cuando el agua esté caliente, la reservaremos cerca.

2. Verter agua caliente sobre los utensilios para calentarlos y purificarlos al mismo tiempo:

- Primero, llenamos la tetera con agua caliente, la tapamos, y seguimos echando agua caliente sobre ella un par de segundos más.

- Con el agua caliente de la tetera podemos calentar el gōngbēi, y luego las tazas; no es necesario derrocharla, utilizaremos la misma agua para todos los utensilios, en orden. No debemos tirar todavía el agua de las tazas, la dejaremos ahí un poco más, mientras nos ocupamos del siguiente paso.

3. Poner la hoja en la tetera.

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4. Lavar la hoja:

- Echar agua caliente nueva en la tetera y llenarla hasta que rebose; ayudándonos con la tapa para echar fuera las burbujitas que flotan; colocar la tapa y echar un chorrito más de agua por encima de la tetera.

- Esta primera infusión cumple la doble función de lavar la hoja y de “despertarla”, y ha de ser desechada. Intentaremos que el proceso sea fluido y que el agua esté en la tetera el mínimo tiempo posible. Después de haber vaciado la tetera, no dejaremos la tapa cerrada del todo. Permitiremos que esté ligeramente abierta para que las hojas no se cuezan dentro, pero lo suficientemente cerrada para que no escape el aroma.

- Vaciamos ahora las tazas del agua caliente que hemos utilizado para limpiarlas. Usaremos las pinzas para no tener que tocarlas con las manos y así no quemarnos.

- Vaciamos también el gōngbēi de esta primera infusión. Si tenemos una “mascota de té” (茶寵 cháchǒng), como un sapo de tres patas, este es el momento de ofrecerle el té, regándolo con la primera infusión.

Gong Fu Cha02 - El Gong Fu Cha

No dejar la tetera tapada del todo, para impedir que las hojas se sigan cociendo dentro.

Gong Fu Cha03 - El Gong Fu Cha

Si no tenemos una bandeja de té, podemos usar un cuenco para desechar el agua sobrante. Nos ayudaremos con las pinzas de bambú para no quemarnos.

5. Preparar la primera infusión:

- Echar de nuevo agua caliente en la tetera, llenándola hasta que rebose, y colocar la tapa. Luego, seguir echando poco a poco agua caliente sobre la tetera. Esto asegura una temperatura de infusión regular en el interior.

- El tiempo de infusión depende de cada tipo de té, pero un tiempo aproximado para la primera infusión puede ser entre 15-25 segundos.

- Verter el té en el gōngbēi, teniendo en cuenta el tiempo que se tarda en vaciar la tetera, ya que el té se sigue cociendo. Conocer bien nuestra tetera y utensilios nos ayudará a controlar mejor los tiempos de infusión. Igual que antes, no cerramos la tapa de la tetera del todo. Podemos aprovechar para oler el aroma de la tapa de la tetera, y el de la hoja dentro de ella.

Gong Fu Cha04 - El Gong Fu Cha

Gong Fu Cha05 - El Gong Fu Cha

Gong Fu Cha06 - El Gong Fu Cha

6. Servir el té en las tazas:

- Si no utilizamos un gōngbēi, serviremos el té alternando las tazas ya que, de lo contrario, en el tiempo que se tarda en servir una taza, el té sigue cociéndose y a la siguiente taza tendrá un color más oscuro y un sabor más fuerte.

- Antes de ofrecer la taza a nuestros invitados, tengamos el detalle de frotar la base de la taza sobre el paño de algodón para secarla por debajo.

7. Disfrutar del té:

- Primero, tomémonos nuestro tiempo, oliendo el aroma que emana de la taza, comprobando cómo difiere del que desprende la hoja en la tetera.

- Tradicionalmente el té se bebe en tres sorbos, el primero es muy pequeño, sólo para apreciar el aroma en la boca; el segundo es el principal en el que se bebe la mayor parte del líquido y se aprecia plenamente el gusto; el tercero es para quedarse con el último regusto final.

- Sorber haciendo ruido; en China no es de mala educación, y además sirve para oxigenar el líquido y enfriarlo, de manera que uno no se quema los labios al beber.

- Sentir el té en la boca, en la garganta, el calor que desciende hasta el estómago, el aroma que queda presente en la boca.

8. Repetir cuantas infusiones queramos:

- Normalmente para la segunda infusión se acorta el tiempo de infusión en un par de segundos, y otro par de segundos más para la tercera. Ésta es la infusión más corta, y la más sabrosa, ya que la hoja está ahora plenamente “despierta”.

- A partir de la tercera infusión se van añadiendo de 2 a 5 segundos por cada una más. Un buen té puede proporcionar hasta 8-10 infusiones aproximadamente sin perder apenas aroma y sabor.

9. Limpiar los utensilios:

- Cuando terminamos, vertemos agua caliente nuevamente sobre los utensilios para limpiarlos, la tiramos y luego los secamos con un paño de tela.

- Recordamos que no se debe usar jabón en una tetera de Yíxìng, ya que arruinaría las próximas infusiones y dejaría la tetera inutilizable; e incluso para una de porcelana no es necesario; basta con agua. Si nuestros utensilios de porcelana amarillean o se van tiñendo con el uso y queremos limpiarlos, usaremos un poco de jugo de limón o vinagre (el jabón no nos servirá) para hacerlo.

Vídeo de una ceremonia Gōng Fu Chá.

Y aquí termina la ceremonia. Ésta es una forma verdaderamente deliciosa de saborear un buen té, y de escapar del ajetreo cotidiano para disfrutar de lo pequeño. Aunque parece algo complicado, es sólo cuestión de hacerse al proceso. Y, como en el Kung Fu, la maestría viene con la práctica. Con el tiempo se aprende cuáles son los mejores tiempos de infusión para cada tipo de té, qué cantidad de hoja hay que echar, etc., según nuestros propios gustos. ¡A practicar!

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