Las Treinta y Seis Estratagemas de la Guerra

“El arte de la guerra se basa en el engaño”
(兵者詭道也 bīng zhě guǐ dào yě),
Sūnzǐ 孫子.

 

Introducción:

En la mentalidad china, la idea de ganar sin luchar ha sido prevalente en las artes de la guerra desde la más remota antigüedad. En el clásico chino Sūn Zǐ Bīngfǎ 孫子兵法  (Principios de la Guerra del Maestro Sūn, más conocido como “El Arte de la Guerra”) se dice que la mejor victoria es la que somete al enemigo sin luchar, evitando el desgaste propio.

Las Treinta y Seis Estratagemas (三十六計 Sānshíliù Jì) es un libro en que se recoge el conocimiento del pueblo chino a este respecto, enumerando una serie de estrategias o argucias para imponerse en un conflicto bélico, que cualquier líder militar y estratega debe conocer. Estas estrategias han sido usadas a lo largo de toda la historia china, desde los tiempos antiguos hasta los tiempos modernos.

Treinta y seis estratagemas, thirty six estratagems, thirty six strategies, 36 estrategias,

 

Las Treinta y seis Estratagemas

No está claro en qué momento fue escrito el texto que hoy conocemos como Las Treinta y Seis Estratagemas, ni quién lo escribió. Se ha llegado a atribuir a Sūnzǐ, y al famoso estratega del período de los Tres Reinos (三國時代 Sānguó Shídài) Zhūgě Liàng 諸葛亮, pero estas atribuciones a personajes casi legendarios son una práctica común en China para dar legitimidad a un texto, y son totalmente infundadas. Probablemente el texto se compiló a lo largo de la historia por diferentes autores.

Las Treinta y Seis Estratagemas  bebe de una tradición oral y escrita de conocimiento popular basado tanto en la historia como en el mito.

Origen del título

A finales del siglo V, el general Wáng Jìngzé 王敬則 de la dinastía Qí del Sur 南齊 comenzó una rebelión. Al enterarse de que Wáng se había alzado en armas, el príncipe heredero huyó, ante lo cual Wáng hizo mofa diciendo: “De las treinta y seis estrategias del señor Tán, retirarse es considerada la mejor (檀公三十六策,走為上計 Tán gōng sān shí liù cè, zǒu wéi shàng jì)”.

Wáng se estaba refiriendo a un episodio en el que, a principios del mismo siglo, el general Tán Dàojì 檀道濟 se vio obligado a retirarse ante las tropas de la dinastía Wèi 魏 del Norte. No obstante, el comentario de Wáng era una forma de expresar de modo sarcástico la cobardía del príncipe heredero. Este episodio está recogido en el Libro de Qí (齊書 Qí Shū), que registra la historia dinástica.

A pesar de lo que pueda parecer, no debemos ver en el comentario de Wáng Jìngzé una referencia al libro Las Treinta y Seis Estratagemas. Más bien al contrario: es el título del libro el que refiere al comentario de Wáng.

En el Yì Jīng 易經 (Libro de los Cambios, más conocido por la trascripción Wade-Giles I Ching), el número 6 hace referencia al yīn 陰, lo oscuro, cualidad compartida por las estratagemas bélicas, que deben permanecer en la sombra. Multiplicando este número por sí mismo se obtiene el número 36, que de manera metafórica expresa un número infinito o muy elevado. De esta manera, cuando Wáng se refirió a “las treinta y seis estrategias de Tán”, se refería a sus innumerables argucias.

A pesar de hacer referencia a un número indeterminado, en Las Treinta y Seis Estratagemas son precisamente 36 las estrategias que se mencionan.

En el fondo de las artes bélicas chinas yace la idea de que existe una ley natural para la guerra, en la cual se basan las estratagemas. La guerra, del mismo modo que el resto de la realidad, está en constante cambio. El Yì Jīng trata de predecir esos cambios, que siguen leyes naturales. En cierto modo, las 36 estratagemas pretenden ser una extensión de los conceptos del Yì Jīng; de hecho, en el texto, 29 de las 36 estrategias que se mencionan hacen referencia a los hexagramas del Yì Jīng.

Antes de aplicar cualquiera de las estratagemas de guerra es estrictamente necesario conocer a fondo las circunstancias tanto propias como del enemigo, o de lo contrario la estrategia fallará.

Las Treinta y Seis Estratagemas está dividido en seis capítulos, cada uno de los cuales contiene seis estratagemas. Los capítulos clasifican las estratagemas según la situación en que resultan útiles: cuando se está en una situación de superioridad, estrategias para la confrontación, estrategias para el ataque, estrategias para situaciones confusas, estrategias para ganar terreno, y estrategias para situaciones desesperadas.

Cada estrategia está referida, de forma poética, en cuatro caracteres, excepto en el último capítulo, en que las seis estrategias se refieren en tres caracteres cada una.

No vamos a reproducir aquí el texto del libro, pero sí que vamos a enumerar cada estratagema, comentando brevemente su significado.

 

Capítulo I: Estratagemas para situaciones de superioridad (勝戰計, shèng zhàn jì)

  1. Oscurecer el cielo para cruzar el mar (瞞天過海 mán tiān guò hǎi)

La primera estratagema se basa en engañar al oponente haciendo repetidos movimientos en falso. El enemigo se pondrá en alerta la primera vez, pero su nivel de alerta irá decayendo conforme se repite el movimiento. Cuando el enemigo baje la guardia completamente, tendrá lugar la acción auténtica.

  1. Sitiar Wèi para salvar Zhào (圍魏救趙, wéi Wèi jiù Zhào)

Se basa en dividir las fuerzas del enemigo para ganar. Esta estrategia toma su nombre de una ocasión en que el ejército del estado de Wèi 魏 estaba sitiando Hándān 邯鄲, capital del reino de Zhào 趙. Zhào, en una situación desesperada, solicitó ayuda al estado de Qí 齊.

En vez de acudir a Hándān, Qí movilizó sus tropas hacia Dàliáng 大梁, la capital de Wèi. Cuando el ejército que estaba sitiando Hándān recibió las noticias, sus mejores unidades se vieron obligadas a abandonar el sitio para acudir a defender la capital. En el camino fueron emboscados y derrotados en Guìlíng 桂陵 por las tropas de Qí. Este inteligente movimiento fue obra del brillante estratega Sūn Bìn 孫臏, considerado descendiente de Sūnzǐ y autor de un conocido tratado militar, el Sūn Bìn Bīngfǎ 孫臏兵法 (Principios de la Guerra de Sūn Bìn). La maniobra permitió salvar el reino de Zhào y dio nombre a esta argucia.

  1. Matar con un cuchillo prestado (借刀殺人 jiè dāo shā rén)

Se trata de atacar al enemigo utilizando la fuerza de un tercero. Puede usarse cuando emplear la fuerza propia no es favorable o, también, en caso de tener dudas sobre nuestros aliados, forzándolos a acabar con nuestro enemigo.

  1. Esperar tranquilo la extenuación [del enemigo] (以逸待勞 yǐ yì dài láo)

Consiste en reservar las propias fuerzas mientras el enemigo se agota. Se trata de presentar batalla con las tropas frescas y descansadas cuando las del enemigo están exhaustas. En Principios de la Guerra de Sūnzǐ, leemos:

凡先處戰地而待敵者佚,后處戰地而趨戰者勞。
fán xiān chǔ zhàn dì ér dài dí zhě yì, hòu chǔ zhàn dì ér qū zhàn zhě láo.
Quien llega primero al campo de batalla y espera al enemigo, estará fresco para combatir; el segundo en llegar tiene que apresurarse a la batalla y estará exhausto.

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Sūnzǐ 孫子.

  1. Aprovecharse del fuego para saquear (趁火打劫 chèn huǒ dǎ jié)

Se refiere a aprovecharse de las dificultades del enemigo para atacarlo sin piedad cuando es débil. De la misma manera, se debe proteger la posición propia sin dejar entrever ninguna vulnerabilidad, especialmente cuando nuestra posición no es segura, para evitar que el enemigo se aproveche de nosotros.

  1. Hacer ruido en el este, golpear por el oeste (聲東擊西 shēng dōng jī xī)

Como el propio nombre sugiere, consiste en aparentar un ataque desde un lugar diferente al objetivo, de manera que el enemigo, al reforzar ese sitio, deje desprotegido el objetivo real del ataque.

Capítulo II: Estratagemas para confrontar al enemigo (敵戰計, dí zhàn jì)

  1. Hacer surgir la existencia de la no-existencia (無中生有 wú zhōng shēng yǒu)

Se trata de confundir el juicio del enemigo, creando la ilusión de peligro donde no lo hay, y viceversa. Como ejemplo, esta estrategia fue empleada por el general Zhāng Xún 張巡 de la dinastía Táng 唐 en la defensa de Yōngqiū 雍丘 durante la revuelta de Ān Lùshān 安禄山.

Las tropas que defendían la ciudad se habían quedado sin flechas y su situación era muy difícil. Zhāng Xún ordenó fabricar más de mil maniquíes de paja, a los que vistieron como soldados y los descolgaron desde las murallas de la ciudad una noche. Las tropas que sitiaban la ciudad hicieron caer una lluvia de flechas sobre los muñecos de paja, creyendo que eran soldados enemigos. Repletos de varios miles de flechas enemigas clavadas en ellos, los muñecos de paja fueron alzados, reabasteciendo de proyectiles a la ciudad.

La siguiente noche, Zhāng Xún hizo descender de nuevo los muñecos de paja. Esta vez sólo se dispararon unas pocas flechas. A la tercera noche, los hombres que descendieron la muralla ya no eran de paja. El enemigo, que no esperaba un ataque, fue sorprendido por los hombres del general Zhāng, que prendieron fuego al campamento y las provisiones de los sitiadores.

  1. Cruzar a escondidas a Chéncāng (暗渡陳倉 àn dù Chéncāng)

Esta estratagema es similar a “Hacer ruido en el este, golpear por el oeste”. Se trata de simular un ataque por un lugar para atacar por otro, que está desprotegido.

Esta argucia también se conoce como míng xiū zhàn dào, àn dù Chéncāng 明修棧道,暗渡陳倉, “reparar abiertamente el camino de tablones, cruzar a escondidas a Chéncāng”. Este dicho proviene de un episodio acontecido en el s. III a.C. Liú Bāng 劉邦, gobernador del estado de Hán 韓, que posteriormente fundaría la dinastía Hàn 漢, lidiaba una contienda por le hegemonía con Xiàng Yǔ 項羽.

Las tropas de Liú Bāng, lideradas por el general Hán Xìn 韓信, debían cruzar las zonas montañosas del estado de Shǔ 蜀, que corresponde al actual Sìchuān 四川. Allí había existido un camino construido con tablones en las paredes de los acantilados, conocido como el “camino de tablones de Shǔ” (蜀棧道 Shǔ zhàn dào). Pero este camino había sido destruido con anterioridad por el propio Liú Bāng.

El general Hán Xìn comenzó a reparar abiertamente el camino de tablones, haciendo así que el enemigo posicionase su ejército en esa zona. Mientras tanto, mandó tropas por un antiguo sendero que rodeaba las montañas y atacó por sorpresa la guarnición enemiga establecida en Chéncāng, apoderándose de un lugar clave y anotándose así una victoria estratégica en la guerra.

  1. Mirar el fuego desde la otra orilla (隔岸觀火 gé àn guān huǒ)

En este caso, el “fuego” se refiere a los problemas internos del enemigo. Esta estrategia propone que, cuando el oponente da signos de discordia interna, se debe esperar y observar en vez de actuar, ya que un ataque en ese momento podría hacer que las diferentes facciones enemigas se uniesen de nuevo. Se trata de esperar a que el enemigo se destruya a sí mismo desde dentro mientras se preservan las propias fuerzas.

Esta estratagema entra en contradicción directa con “Aprovecharse del fuego para saquear”. Para discernir correctamente cuál de ellas usar, se han de valorar cuidadosamente las circunstancias específicas; si se ataca, se debe hacer de manera fulminante y sin dar tiempo al enemigo para rehacerse. No obstante, nótese también que “Aprovecharse del fuego para saquear” se presenta como una de las estratagemas a utilizar en una situación de ventaja.

  1. Esconder un cuchillo tras una sonrisa (笑裏藏刀 xiào lǐ cáng dāo)

Como la propia expresión indica, se trata de camuflar las verdaderas intenciones bajo una apariencia de benevolencia, con objeto de que el enemigo relaje su vigilancia y, mientras tanto, prepararse de manera oculta y atacar por sorpresa.

De la misma manera, se debe sospechar de los signos amistosos provenientes del enemigo.

  1. Sacrificar el ciruelo para conservar el melocotonero (李代桃僵 lǐ dài táo jiāng)

Consiste en sacrificar algo de menor valor para poder preservar aquello que es esencial; o sufrir algo de daño para obtener un beneficio mayor.

  1. Tomar la oportunidad para robar una cabra (順手牽羊 shùn shǒu qiān yáng)

“Tomar la oportunidad para robar una cabra” expresa la idea de que, cuando las circunstancias ponen algo a nuestro alcance sin esfuerzo, debemos tomarlo, por poco que sea su valor. Significa, también, aprovecharse sin escrúpulos de los errores del enemigo.

En batalla se ha de ser capaz de aprovechar los errores o las aperturas del oponente. No importa lo pequeño que sea ese error; si existe un beneficio, por mínimo que sea, se debe de aprovechar sin dudar. No obstante, la obtención de este beneficio no debe suponer una traba para la consecución del objetivo final.

Capítulo III: Estratagemas ofensivas (攻戰計, gōng zhàn jì)

  1. Golpear la hierba para asustar a la serpiente (打草驚蛇 dǎ cǎo jīng shé)

Se refiere a sondear la situación para exponer la posición y fuerzas reales del enemigo. Esta estrategia destaca la importancia del reconocimiento previo a cualquier acción ofensiva; antes de actuar, se debe conocer la fuerza del oponente. “Golpear la hierba” es cualquier acción que obliga al enemigo a responder, revelando su situación. Se golpea la hierba, y no a la serpiente, para entender las circunstancias de ésta.

  1. Tomar prestado un cadáver para revivir el alma (借屍還魂 jiè shī huán hún)

Consiste en hacer uso de aquellas personas en situación de debilidad, de las que se puede sacar ventaja para incrementar el poder propio.

  1. Hacer al tigre salir de las montañas (調虎離山 diào hǔ lí shān)

Cuando la posición del enemigo es inexpugnable, cualquier ataque sobre él está condenado a fracasar y mermar nuestras fuerzas. En este caso, se debe hacer salir al tigre de su guarida, es decir, se debe hacer salir al enemigo, mediante un cebo, a una posición más expuesta.

  1. Si deseas capturarlo, déjalo ir (欲擒故縱 yù qín gù zòng)

Cuando el enemigo está rodeado, luchará ferozmente si se le presiona demasiado duro. Esta estrategia consiste en dejar al enemigo una ruta de escape abierta, para que sus tropas, cansadas, vayan perdiendo la moral y la voluntad de combate.

  1. Tirar un ladrillo, recibir jade (拋磚引玉 pāo zhuān yǐn yù)

En el lenguaje popular, esta expresión significa ofrecer ideas modestas para obtener sugerencias valiosas a cambio. De manera similar, hace referencia a lanzar un cebo al enemigo para obtener un bien mayor. No obstante, el cebo debe de presentarse camuflado, o de lo contrario esta treta no funcionará.

  1. Para apresar a los ladrones, captura a su rey (擒賊擒王 qín zéi qín wáng)

Se refiere a destruir el núcleo de la fuerza del enemigo para obtener una victoria duradera. Si se consigue hacer caer al líder de la formación enemiga, toda su estructura interna se derrumbará.

La expresión “Para apresar a los ladrones, captura a su rey” proviene de un poema del poeta Dù Fǔ 杜甫 de la dinastía Táng, uno de los más famosos de la historia de China. En su poema titulado Al Partir a la Frontera: Nueve Odas (前出塞九首 qián chū sāi jiǔ shǒu), leemos las siguientes líneas (oda número 6):

挽弓當挽強,
wǎn gōng dāng wǎn qiáng,
Cuando tenses un arco, asegúrate de que es fuerte,

用箭當用長。
yòng jiàn dāng yòng cháng.
y que las flechas que uses sean largas.

射人先射馬,
shè rén xiān shè mǎ,
Para disparar a un hombre, dispara primero a su caballo,

擒賊先擒王。
qín zéi xiān qín wáng
para atrpar al enemigo [literalmente, al ladrón], atrapa primero a su líder [a su rey].

殺人亦有限,
shā rén yì yǒu xiàn,
Para matar hombres, existe un límite,

列國自有疆。
liè guó zì yǒu jiāng.
y hay fronteras entre los reinos.

苟能制侵陵,
gǒu néng zhì qīn líng,
Si las invasiones se mantienen bajo control,

豈在多殺傷。
qǐ zài duō shā shāng.
más muertes no son necesarias.

A pesar de que la expresión de esta estratagema se ha extraído de este poema, la estrategia en sí misma se ha usado desde tiempos inmemoriales.

Du Fu - Las Treinta y Seis Estratagemas de la Guerra

Dù Fǔ 杜甫.

Capítulo IV: Estratagemas para situaciones confusas (混戰計 hùnzhàn jì)

Estrategias de Guerra - Las Treinta y Seis Estratagemas de la Guerra

  1. Sacar la madera de debajo del caldero (釜底抽薪 fǔ dǐ chōu xīn)

Esta estratagema se aplica cuando la fuerza del enemigo es superior y no es viable una confrontación directa. La madera es el combustible que nutre la llama bajo el caldero. De esta manera, una forma de aplicar esta estrategia sería cortar las líneas de suministros del enemigo para que éste no sea capaz de mantener su fuerza de combate.

  1. Agitar las aguas para coger al pez (渾水摸魚 hùn shuǐ mō yú)

Esta estrategia es a veces referida como 混水摸魚 hùn shuǐ mō yú, aunque el significado es el mismo.

Se trata de remover o enturbiar las aguas, es decir, de avivar el desorden interno del enemigo para causar confusión en su seno, tomando ventaja de la situación. Si el enemigo no se encuentra en desorden, se debe tomar acción para causarlo.

  1. La cigarra dorada muda la piel [abandona su cáscara] (金蟬脱殼 jīn chán tuō qiào)

Esta argucia hace referencia a realizar movimientos mientras se aparenta estar quieto. Es especialmente útil en una situación en la que no se puede vencer y se ha de proceder a la retirada; en este caso consiste en retirarse subrepticiamente, sin provocar al enemigo a una persecución. Se ha de crear la apariencia de que las tropas mantienen su posición, cuando en realidad ya están en movimiento.

Pero no únicamente se utiliza en retirada, sino también al avanzar. La cigarra parece estar ahí, pero es sólo la cáscara vacía; en realidad, la cigarra ya ha abandonado el lugar.

  1. Cerrar la puerta para atrapar al ladrón (關門捉賊 guān mén zhuō zéi)

Es la estratagema opuesta a “Si deseas capturarlo, déjalo ir”, y consiste, pues, es destruir a un enemigo que está rodeado. Como siempre, antes de decidirse por una u otra estrategia, se deben valorar las circunstancias específicas. Esta estratagema se usará cuando el enemigo es débil o se encuentra en desventaja numérica; en caso de enfrentarnos a un enemigo fuerte y preparado para luchar, debería aplicarse la estrategia opuesta, permitiéndole una salida. Destruyendo al enemigo ahora que es débil se evita también que pueda rehacerse y causar daño en el futuro.

  1. Hacer amigos lejos, atacar cerca (遠交近攻 yuǎn jiāo jìn gōng)

Esta estratagema hace referencia a aliarse con los estados lejanos mientras se hace la guerra con aquellos que se encuentran más cerca. Una de las razones es que no es conveniente enviar ejércitos a distancias remotas, ya que se incrementan los costes, se aleja las fuerzas de enemigos cercanos, y se ponen en peligro las líneas de suministro al quedar expuestas a éstos. Además de la dificultad que supone mantener fuerzas de ocupación en territorios distantes. Por tanto, se considera más práctico aliarse con estados lejanos para atacar a los enemigos próximos, e ir ganando terreno progresivamente.

  1. Tomar prestado el camino para atacar Guó (假途伐虢 jiǎ tú fá Guó)

Significa sacar ventaja del peligro de un reino pequeño y conquistarlo bajo el pretexto de socorrerlo. La mejor oportunidad se presenta cuando el país pequeño es atacado por un tercero, o existe riesgo inminente de un ataque.

Es una estrategia para justificar las acciones de conquista; el estado pequeño pide ayuda a otro más grande y éste obtiene una justificación para enviar tropas que, una vez dentro, se harán con el control.

El origen de esta expresión procede de una historia registrada en el Hánfēizǐ 韩非子, que sucedió en el período de Primaveras y Otoños (春秋時代 Chūn-Qiū Shídài). El estado de Jìn 晋, que deseaba conquistar los estados más pequeños de Yú 虞 y Guó 虢, solicitó pasaje a Yú a través de su territorio para atacar Guó. El gobernante de Yú, a pesar de haber sido aconsejado en contra, concedió el paso a las tropas de Jìn a cambio de jade y caballos. El ejército de Jìn conquistó Guó en poco tiempo y, acto seguido, atacó y sometió Yú.

Capítulo V: Estratagemas combinadas (並戰計 bìng zhàn jì)

  1. Robar las vigas y sustituirlas por pilares (偷梁換柱 tōu liáng huàn zhù)

En realidad, el sentido de esta expresión es “sustituir las vigas con maderas podridas”. Se refiere a alterar la estructura de la formación del enemigo, haciendo que éste cambie frecuentemente su formación de batalla, y atacar las estructuras clave para que la formación se derrumbe.

  1. Señalar a la morera para criticar a la acacia (指桑罵槐 zhǐ sāng mà huái)

Como el nombre sugiere, se trata de criticar indirectamente o de mandar un mensaje mediante la acción sobre un tercero.

  1. Fingir locura manteniendo el equilibrio (假痴不癲 jiǎ chī bù diān)

Esta es una estrategia a utilizar en una situación de debilidad. Se trata de fingir estupidez o locura para evitar el ataque del enemigo, haciendo que deje de percibirnos como una amenaza y baje la guardia.

En el Romance de los Tres Reinos (三國演義 Sānguó Yǎnyì) se dice que Sīmǎ Yì 司馬懿, un gran estratega que había sido el oficial de mayor rango bajo Cáo Cāo 曹操 y sus sucesores inmediatos, fue relegado de sus cargos por Cáo Shuǎng 曹爽, por miedo a que Sīmǎ Yì, debido al poder que estaba acumulando, se convirtiera en una amenaza para él.

Según esta historia, Cáo Shuǎng mandó a un mensajero para indagar sobre el estado de salud de Sīmǎ Yì. Cuando recibió al mensajero, Sīmǎ Yì ejecutó una actuación magistral fingiendo senilidad, aparentando ser incapaz de vestirse por sí mismo ni de beber té sin derramárselo por encima.

Ante estas noticias, Cáo Shuǎng bajó completamente la guardia. Poco después Sīmǎ Yì dio un golpe de estado, haciéndose con el poder total.

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Sīmǎ Yì 司馬懿.

  1. Mandarlo al tejado y retirar la escalera (上屋抽梯 shàng wū chōu tī)

Como se infiere del nombre, se trata de hacer caer al enemigo en una posición donde se encuentra aislado, de modo que sea vulnerable.

También puede usarse para instigar a las tropas propias para la batalla, haciéndolos enfrentarse al enemigo sin posibilidad de retirada, de modo que la victoria sea el único camino posible, del mismo modo que hizo el general Xiàng Yǔ, antes mencionado, tras cruzar el río Amarillo (黃河 Huáng Hé) para hacer frente a las tropas de Qín 秦. Xiàng Yǔ ordenó hundir los botes, quemar las tiendas y tomar sólo provisiones para tres días. Sus soldados lucharon con tal valor que, a pesar de ser inferiores en número, obtuvieron una gran victoria contra Qín.

  1. Decorar el árbol con flores [falsas] (樹上開花 shù shàng kāi huā)

Se trata de crear una ilusión de superioridad, haciendo creer al enemigo que nuestras fuerzas son mayores de lo que en realidad son. En este caso, y a pesar de utilizar esta estratagema, la confrontación debe ser evitada.

  1. Cambiar huésped por anfitrión (反客為主 fǎn kè wéi zhǔ)

“Cambiar huésped por anfitrión” significa convertirse en el anfitrión habiendo empezado como huésped o, lo que es lo mismo, pasar de una posición pasiva a tomar el control absoluto. Desde una posición de amistad, se va ganando progresivamente influencia en el seno del estado rival, con paciencia, hasta hacerse con el control cuando las circunstancias son favorables.

Capítulo VI: Estratagemas ante situación de derrota (敗戰計 bài zhàn jì)

  1. Estratagema de la mujer bella (美人計 měi rén jì)

Como puede deducirse, esta estratagema hacía uso de la belleza femenina para seducir o corromper a alguien, debilitando la voluntad de luchar del oponente o distrayéndolo de sus obligaciones como gobernante. Aunque pueda parecer exagerado a día de hoy, esta estrategia se probó tremendamente efectiva en más de una ocasión.

Además, las mujeres podían ser enviadas como concubinas para convertirse en espías o asesinas.

  1. La estratagema de la fortaleza vacía (空城計 kōng chéng jì)

Se utiliza ante una situación de inferioridad, en la que no existe posibilidad de victoria. Consiste en mostrar la propia vulnerabilidad al enemigo de manera exagerada, hasta el punto de confundirlo y hacerle desconfiar.

No obstante, en la historia hay pocos ejemplos de una aplicación exitosa de esta estratagema; el nombre procede de un episodio ficticio del Romance de los Tres Reinos, entre Zhūgě Liàng  y Sīmǎ Yì, de los que ya hemos hablado más arriba. Zhūgě Liàng estaba estacionado con una pequeña guarnición en Xīchéng 西城, cuando Sīmǎ Yì avanzó con un gran ejército sobre la fortaleza. No había escapatoria alguna; cualquier intento de fuga habría supuesto una estrepitosa derrota.

Ante esta situación desesperada, Zhūgě Liàng ordenó abrir las puertas de la fortaleza y esconderse a los soldados. Ordenó a unos pocos de ellos vestirse de civiles y realizar tareas de limpieza junto a las puertas, y él mismo subió a la muralla a tocar el laúd. Cuando Sīmǎ Yì llegó a la fortaleza y encontró las puertas abiertas y sin ningún signo de hostilidad, desconfió grandemente y, temiendo una treta de su enemigo, decidió retirarse. Esto salvó la vida a la guarnición de Xīchéng para la que, si las tropas de Sīmǎ Yì hubieran entrado, no habría habido posibilidad alguna de resistir.

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El famoso estratega Zhūgě Liàng 諸葛亮.

  1. La estratagema de sembrar discordia (反間計 fǎn jiàn jì)

Consiste en hacer circular información falsa entre las filas enemigas para sembrar la desconfianza entre su propio bando.

  1. La estratagema de causarse daño a sí mismo (苦肉計 kǔ ròu jì)

Se trata de autoinfligirse daño para engañar al enemigo, ganándose su confianza haciéndole creer que el daño recibido proviene de un enemigo mutuo. En la famosa batalla de los Acantilados Rojos (赤壁之戰 Chìbì zhī zhàn), el general Huáng Gài 黃蓋 fingió rendirse al enemigo, pero antes, fue azotado en público hasta el punto de perder la consciencia, para que su rendición fuera creíble. Mediante el engaño, se ganó la confianza de su rival haciendo que cayera en una emboscada.

Esta es una estratagema especialmente cruenta, ya que el daño infligido ha de ser real para convencer al enemigo, pero realmente efectiva.

  1. Estratagemas encadenadas (連環計 lián huán jì)

Se trata de usar diferentes estratagemas de manera simultánea, sin confiar todo el resultado en una sola de ellas, de manera que si una falla, haya otras en juego.

  1. Si todo lo demás falla, retirarse (走為上 zǒu wéi shàng)

Los chinos son un pueblo pragmático. En la mentalidad china no existe la idea de una muerte honrosa, si ésta no sirve a un bien mayor. Por tanto, nunca debe presentarse batalla si no se puede ganar; en tal caso, la decisión acertada es retirarse.

No hay ninguna deshonra en la retirada; los líderes deben ser capaces de juzgar cuándo las circunstancias son favorables y cuándo no, y retirarse a tiempo de evitar una derrota total. La retirada permite evitar un daño innecesario, y preservar las tropas para presentar batalla nuevamente cuando las circunstancias mejoren, dejando así abierta la posibilidad de una futura victoria.

 

Conclusión:

Las Treinta y Seis Estratagemas recoge la sabiduría china relativa al arte de la guerra. Desde su perspectiva, las acciones bélicas son eminentemente prácticas y han de guiarse por un cálculo cuidadoso de costes y beneficios.

Como ya hemos mencionado, para aplicar las estratagemas mencionadas es necesario hacer una evaluación acertada de las circunstancias, teniendo en cuenta que éstas son cambiantes, y estar dispuesto a ser flexible y modificarlas cuando sea necesario. Si una estratagema se aplica de manera inconsciente, está condenada a fracasar.

Todas estas estratagemas son muy antiguas pero no están circunscritas a ningún tiempo ni espacio limitados. Han sido y son utilizadas también en tiempos modernos por los líderes de países de todo el mundo e, incluso, se aplican en el mundo de los negocios.

 

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