La Imposición del Biànzi, la Trenza Manchú

Introducción

Antiguamente, los varones manchúes llevaban la cabeza afeitada a excepción de un círculo de pelo en la coronilla, que dejaban crecer largo y que recogían en una trenza. Esta forma tradicional de llevar el pelo es conocida en chino como biànzi 辮子, y fue impuesta por los gobernantes manchúes a la población local tras la conquista de China y el establecimiento de la dinastía Qīng 清 en 1636.

El biànzi acabó convirtiéndose en un símbolo público de sumisión al régimen. En el s. XIX, debido al creciente contacto de Occidente con China, el biànzi fue conocido en Europa y América como “coleta china”, aunque no era un estilo tradicionalmente chino. Posteriormente ha sido popularizado en las películas hongkonesas ambientadas en la época, especialmente en las películas de Kung Fu.

Bianzi o Trenza Manchu - La Imposición del Biànzi, la Trenza Manchú

Origen del biànzi

Aunque extendido en toda China debido a la imposición del gobierno Qīng, el biànzi era una tradición mucho más antigua, entre los pueblos nómadas de las estepas del norte. Ya durante la dinastía Hàn 漢, los nómadas Xiōngnú 匈奴 utilizaban el biànzi. Otras tribus tártaras llevaban también peinados similares, incluidas algunas de las que establecieron dinastías en China, como los khitan (dinastía Liáo 遼, 907-1125) y los jurchen (dinastía Jīn 金, 1115-1234).

Entre los chinos, lo normal era llevar el pelo largo en toda la cabeza, símbolo de virilidad, recogido en la parte trasera en coletas o moños, y también era habitual llevar gorros o turbantes sobre la cabeza, como el fútóu 襆頭.

El emperador Tàizōng de Jīn 金太宗 ya ordenó en 1179 que todos sus súbditos chinos utilizaran la indumentaria y el estilo de pelo tártaro.

A finales de la dinastía Yuán 元 (1271-1368), de origen mongol, el biànzi era ya algo común en China, aunque la mayoría de los nativos seguían llevando el pelo largo en toda la cabeza atado en la coronilla.

Con la restauración de un gobierno autóctono en la dinastía Míng 明, los estilos extranjeros se prohibieron, permitiéndose únicamente a los habitantes de origen tártaro el llevar el biànzi conforme a sus costumbres ancestrales.

Tres Estilos de Bianzi - La Imposición del Biànzi, la Trenza Manchú

Tres estilos de biànzi.

La imposición del biànzi

Finalmente, con la conquista manchú del s. XVI, se impuso a los chinos afeitarse la cabeza (xuēfà 削髮), dejando únicamente una trenza en la coronilla. Esta orden se fue implementando progresivamente en diferentes regiones, en las décadas de 1620-1630.

Barbero Afeitando la Cabeza - La Imposición del Biànzi, la Trenza Manchú

Barbero afeitando la cabeza a un cliente, dejando el biànzi en la coronilla.

Aunque en tiempos más recientes se ha presentado esta orden como una imposición violenta, que habría obligado a los chinos a elegir entre conservar el pelo o conservar la cabeza, parece que esta visión es fruto de una retórica nacionalista posterior, y que el gobierno Qīng intentó aplicar esta norma por vías más suaves que el simple recurso a la violencia.

Una de estas vías fue la apelación a la piedad filial confuciana, que asimilaba la relación gobernante-gobernado con la relación familiar padre-hijo, en la que el hijo ha de aspirar a asemejarse al padre en todo lo posible. Por otra parte, la nueva dinastía premiaba con cargos oficiales a aquellos hombres con talento pertenecientes a las élites que aceptaban cumplir con el cambio.

Hombres con Bianzi - La Imposición del Biànzi, la Trenza Manchú

Grupo de hombres con biànzi.

No obstante, a algunos chinos les resultaba más difícil aceptar el biànzi que aceptar el gobierno manchú. En 1953, comenzó a aplicarse la pena de muerte a aquellos que se negaban a cumplir la orden.

Aunque algunos oficiales se resistieron y prefirieron morir, la mayoría de la población cumplió con la orden. Especialmente en el sur, donde la población había tenido menos contacto con las tribus tártaras y esta práctica resultaba más extraña, la orden de llevar el biànzi encontró mayor resistencia. En algunos lugares dio lugar a rebeliones armadas, que finalmente fueron reprimidas.

Sea como fuere, el biànzi se convirtió en símbolo de sumisión a la dinastía y aquellos que no lo llevaban eran identificados como bandidos y rebeldes.

Esta orden de llevar el biànzi no se aplicaba a las mujeres, en cuyo aspecto los manchúes no interfirieron. Tampoco interfirieron en la costumbre de vendar los pies, aunque ellos mismos no la practicaban con sus mujeres.

Barbero Bianzi - La Imposición del Biànzi, la Trenza Manchú

Debido a que todos los varones debían llevar el biànzi, afeitándose la cabeza cada tres o cuatro días,
la de los barberos fue una de las profesiones más extendidas.

 

La resistencia al biànzi

Parece que la resistencia que surgió a la imposición del biànzi entre la población china no se habría debido tanto al hecho de llevar la trenza sino al hecho de afeitarse parte de la cabeza. Como ya hemos mencionado, el pelo se asociaba a la virilidad; a los eunucos se les afeitaba la cabeza tras la castración. Cortar el pelo era también un castigo aplicado a los delincuentes.

La literatura nacionalista del s. XX ha ensalzado a los que se resistieron a cumplir la orden, y ha exagerado la implicación de la coleta, asociándola a la humillación, y presentando el pelo largo como muestra de amor a la patria. Sin embargo, esta literatura pasa por alto el hecho de que muchos altos oficiales que solicitaron conservar el pelo al estilo tradicional aceptaban y reconocían la soberanía manchú.

Este hecho muestra que el nacionalismo y el sentimiento antimanchú no eran fenómenos tan presentes en aquella época. La resistencia a cortarse el pelo no era necesariamente un acto de rebeldía, al menos hasta el s. XIX, momento en que creció el sentimiento nacionalista, el cual alimentó varias rebeliones. Los grupos rebeldes de esta época utilizaron el pelo como símbolo de resistencia.

A finales del s. XIX y principios del XX, bajo creciente influencia extranjera, el pelo se convirtió en un símbolo de retraso respecto a la modernidad. Los jóvenes enviados a estudiar a los EEUU eran objeto de mofa y muchos se cortaron la trenza. La delegación china tuvo que intervenir para que se respetara la norma.

Bianzi Ilustracion - La Imposición del Biànzi, la Trenza Manchú

En Guǎngzhōu 廣州 y en la provincia de Guǎngdōng 廣東, que durante el s. XIX fue un hervidero de insurrecciones y grupos rebeldes, éstos daban vueltas por las calles en busca de lugareños con trenza, y muchos chinos la escondían bajo sus gorros para evitar ser blanco de ataques o ser señalados como traidores a la patria por apoyar al régimen manchú.

La rebelión Tàipíng 太平 llevó a cabo matanzas sistemáticas de manchúes, la mayor de ellas tras asaltar la ciudad de Nánjīng 南京, en la que mataron a toda la población manchú, de unos cuarenta mil habitantes.

A principios del s. XX se otorgó uniformes occidentales al ejército, y muchos soldados ocultaban el biànzi bajo las gorras; algunos estudiantes de academias militares llegaron incluso a cortarse la trenza.

Poco después, el príncipe manchú Zàitāo 載濤, regresando de un viaje al extranjero en la que su trenza había sido objeto de mofa, y alegando el ejemplo japonés de corte de pelo como primer paso a la modernización, solicitó al gobierno la abolición de la trenza en el ejército.

Comenzó un intenso debate al respecto. Algunos alegaban que la coleta era un peligro para quienes trabajaban con maquinaria moderna, ya que podía quedar atrapada produciendo accidentes. Otros, que la lealtad al gobierno no dependía del estilo de pelo que uno llevara.

Cuando todavía el Estado debatía la cuestión, muchos oficiales adoptaron ya cortes de pelo modernos. No obstante, el gobierno no interfería y no se tomaron represalias.

Finalmente, el 7 de diciembre de 1911, se abolió oficialmente la obligatoriedad del biànzi, poco antes de la abdicación del último príncipe manchú, que terminó con la dinastía y con la era imperial china.

 

Conclusión

Tras la abolición de la obligatoriedad del biànzi, mucha gente continuó llevándolo durante años. La nueva República china emprendió una campaña contra él, pues lo veía como un signo de atraso, vestigio de un régimen feudal. Muchos sustituyeron esta trenza por cortes de pelo de estilo occidental, y por tanto de origen igualmente extranjero.

No obstante, muchos personajes públicos la conservaron, pese a haberse integrado en la sociedad moderna.

Creemos que la asociación del biànzi con el apoyo al régimen manchú, y la asociación del pelo largo como símbolo nacionalista, son fenómenos surgidos en el s. XIX durante los últimos años de la dinastía. Como hemos visto en otros artículos (Las Sociedades Secretas y El Origen de las Tríadas), el nacionalismo y el sentimiento antimanchú, si bien sin duda existieron entre ciertos grupos minoritarios, no estaban extendidos entre el grueso de la población durante los primeros tiempos de gobierno manchú.

Para una información más detallada sobre el biànzi, consultar el artículo The End of the Queue: Hair as Symbol in Chinese History, en el que nos hemos basado principalmente para redactar este artículo.

 

Fuentes:

- Culture, Institution, and Development in China: The economics of national character, C. Simon Fan. Routledge, 2016.

- Michael Godley 'The End of the Queue: Hair as Symbol in Chinese History'. December 1994, East Asian History nº 8.

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